Es inevitable haber estado en un evento como el de anoche y no sentirse emocionado hasta ahora. Puede sonar un poco exagerado, y algunos amigos hasta me hicieron notar su sorpresa ante tanta alegría de mi parte, pero son pocas las veces en las que uno puede estar expuesto a tanta belleza a la vez. Aunque la presencia de Kate Moss anoche fue un "highlight", debo confesar que de no haber estado, el evento hubiese tenido el mismo efecto sobre mi.
Ver la exposición PORTRAITS de Mario Testino es como un repaso de todo aquello que nos gusta y emociona tanto a los que estamos involucrados directamente con la moda como a los que tienen una gran apreciación por ella: Gisele, casi una novata, en una de sus primeras fotos para la revista ALLURE. Gisele ya hecha una superestrella. Kate siendo Kate. Diana de Gales más viva que nunca. Madonna es Evita y Evita es Madonna. Madonna para Versace (en la campaña en la que exigió que Testino fuera el fotógrafo...talk about FLATTERY). Madonna redefiniendo los cuarenta y la maternidad a esa edad. Brad Pitt. Angelina Jolie. Sigourney Weaver en blanco y negro.


Hedonismo puro, momentos clave en la cronología de la moda y un registro de lo que encandila a nuestra sociedad. Una exposición como esta no hace más que reafirmar el eterno deslumbramiento que tiene el ser humano por la belleza. Es algo que se puede trazar desde el busto de Nefertiti , a la Victoria de Samotracia, hasta la reciente obsesión por Baptiste Giabiconi. El poder que le otorgamos a la belleza no tiene comparación. Pocas cualidades tienen el poder de desbaratar cualquier aspecto negativo sobre una persona como ésta -experiencias recientes personales lo comprueban.
Regresando al evento en sí, si a todo lo mencionado anteriormente le sumamos que la presentación de esta exposición sirvió como acto inaugural del remodelado Museo de Arte de Lima, no podemos evitar sentir la carga histórica que ha tenido semejante acontecimiento.
El breve discurso de Mario Testino fue también bastante conmovedor y sirvió para enmarcar la importancia del evento, al decir que estaba convencido de que su exposición nunca se había visto mejor expuesta que en este museo. Sin embargo, las palabras que mejor recuerdo y que fueron las más emocionantes para mi, fueron las que tuvo al agradecer a su madre diciendo: "Cuando todo el mundo me decía que mis fotos eran feas, mi mamá siempre me decía que eran bonitas". Imposible no aplaudir.

Ahora, seguiré tratando de descifrar cómo llevarme la foto de la portada de Ray of Light a mi casa.

Roger, la venden en Originalia...
ReplyDeleteNo way!
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